miércoles, 20 de febrero de 2013

Al Amor Se Le Destruye Cuando Te Vas

Si se puede contaminar el agua,
también lo intentaré contigo;
mereces morir con la duda
y vivir con el amor que no consigo.

Haremos a partir de este día
las cosas bien pero diferentes;
hoy no hablarás ni me callarás,
no seré el amante al que mientes.

Al amor se le destruye también,
sin actos y con bastas palabras,
camina al precipicio como suicida
pero se le destruye mejor cuando te vas.

Cuando prefieres a tus amigos
y te dedicas a evitar mis poemas,
es ahí cuando tus fantasiosos sueños
se te hacen infieles problemas.

Evitar esa caída de fe afectuosa,
no se puede, no retorna, ni se borra,
se arrastra con los años
y se quema cuando tu corazón llora.

No hay manera de hacerte libre
bajo toda esa infidelidad que obras,
¿cómo puedo hacerte entender
que aún así deseo tus sobras?

Podrás rodearme de distancia,
negarme tu voz en la madrugada,
incluso fingir placer en mi memoria,
¡pero si vas a amarme no hagas nada!

Si tus besos fueron aire
que se despidan con el viento,
si tus lágrimas fueron agua,
que se sequen con el tiempo.

Si mi amor, fue tu amor,
si de tanto esperarlo ya no está
y preguntas hacia donde va:
entre mi cama y mi poesía se quedará.

viernes, 15 de febrero de 2013

Esconderte De Él

No es fácil apartarte de él,
tenerte para mí y conversar.

Como duele tenerte así de poco,
saber que le mientes al otro.

Me pesan mucho los hombros
y sé que me alcanza la culpa.

No te puedo desaparecer
pero me encanta intentarlo.

La paciencia no ayuda tanto
y la ansiedad nos debilita, cariño.

La voz se me cansa,
tus manos tiemblan,
el reloj no se para,
las cortinas no hablan,
los besos cesan,
las miradas atrapan,
tu amor se delata
y el mío lo calla.

La lluvia ya casi no cae,
la luz se discurre otra vez.

Tu pelo de nuevo se suelta
y mi boca aún no se aleja.

Podrás pedirme que esconda palabras
sin pensar que puedo perderlas.

Repito la historia que amas oír,
sabes que es la única sin mentiras.

Te empiezas a despegar más
pues intuyes que él pueda llegar.

Te puedo entender,
te puedo querer,
o ser el que prefieres,
me podrás tener,
me podrás detener,
seré tu placer
y el único mar del que puedas beber
sin tener tu vida que vender.

¡Me ganó el juego tu prisa,
que por ganar no te recompensará!

¡Estás malgastando tu amor,
derrochándolo en boda sin luna de miel!

¡Yo quise salvarte siempre
y aún quiero intentarlo aunque tropiece!

¡No te obligaré a que te escapes,
pero sí te deseo muy lejos de él!

¡Volveré por ti, sin fecha ni hora,
yo te enamoraré de nuevo!

Ahora nos debemos ir,
nos supimos compartir,
nos acariciamos al fin,
sabemos lo que va a seguir,
nos divideremos sin sufrir,
pues desde que te descubrí,
sabía que de ti
nunca me terminaría de despedir.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Reflexión Para Que Regreses A Mí

No eres indispensable para mí,
pero no es tarde para que lo seas;
No eres el remedio que me recetaron,
pero no es tan malo que trates de curarme;
No eres la amante más dedicada,
pero no busco más de lo que ya eres;
No eres tan sincera como esperaría,
pero al menos sabes como mentirme.

Tú simplemente no eres para mí,
no eres paz, ni luz, ni amor;
Eres hiel, hermosa pero hiel,
eres de otro y me dices que eres fiel;
Eres libre, eres mía y eres de él,
no me quieres, ni lo quieres, ¡eres mujer!
Quieres vivir un sueño, una noche en París,
tres martinis y todo un libro para ti.

Fuiste mía más que de cualquiera,
una entera ráfaga que alienta;
Eras pura, eras fría pero muy pura,
me dejaste y te hiciste una aventura;
Ya jugaste y aún no aprendes,
que para ser feliz aún te sobran años;
Aún te quedan mis dos brazos,
cuatro paredes, mil recuerdos y estos besos.

lunes, 4 de febrero de 2013

Para Tus Desamorosos Momentos

Puedo consentir lo que no sientes
y dejar sufrir de sed
a todo ser vivo en el planeta,
si eso te hace sentir más importante.

Ofrecería de mí, esas horas
que a tu juicio tengo ocupadas,
sería un intento de recién casado
para tus desamorosos momentos.

Puedo ser un árbol frondoso
que sobrevive sin riego,
prestarte sombra y refugio
si nunca me perdieses de vista.

No soy un egoísta,
tampoco soy gran exigente,
sé entregarme a la espera
y amar sin que me amen.

Amor (9)


Disfrutemos al árbol,
llamémoslo Amor,
hagámoslo crecer,
veámoslo fuerte;
cuidemos de él,
aprovechemos su sombra,
juguemos en sus ramas.
Será perfecto para talar,
será increíble verlo caer,
será un estúpido tablero
o un hermoso cenicero;
lo podremos despedazar
y luego nos hará falta...