Introducción

El poeta que bebe café sabe bien
que el único mejor aroma
entre la tinta y la taza
es el perfume de su amante.

-Rodrigo Villalobos F.

domingo, 12 de enero de 2014

El Miedo De Un Hombre

El temor desgarra mis pensamientos,
me invade su voz,
me usurpa con la mirada tanto
que me siento víctima,
siento que juega con fines de herirme
y ni siquiera tengo claro quién es o qué quiere.

Ha de buscar en mí defectos,
ha de quererme de forma egoísta,
me debe admirar en secreto y
pretende con mimos y caricias suaves perversiones.

A un hombre cuando se le enamora,
se le impiden los malos tratos,
la caballerosidad aflora como agua del hielo
y es vulnerable de palabras...
¡Teme! y se deja enredar de sentimiento.

Cuando decae la conciencia
esa sutileza femenina se queda impregnada,
apenas se despierta el gusto de verla
y un beso se atraviesa por la cabeza.

Si yo quisiera ser herido,
así como se abate el prado por el viento,
desearía que fuera ella
para provocarme con su encanto,
quizá el temor de atreverme más,
quizá el placer de volverme a destrozar.

En sus manos dejaría el intento
de sentirme el dulce sustento de su piel,
a lo mejor permita todo de ella
aunque el final lo anticipe en dolor más que en amor,
tal y como se acaba la felicidad
que antes se me prometió en otra ocasión.

Apenas atento a mi lastimoso final,
agresivo de apetito por esta mujer,
olvidando que ya antes me han dejado morir,
instintivo al cariño que estoy dejando que me otorgue
y hombre, porque cometeré pronto algún error,
espero que esta vez
ella se quede más al fondo de mi pasión...

Podría ser una hermosa daga a mi ilusión
o un retazo de espejismo a mi corazón,
incluso el libro que me tome por su autor,
pero esta fobia de no aprender a querer,
que no quiere cura (o no la tiene),
sólo de ella se quiere alimentar.

miércoles, 8 de enero de 2014

Fijada

Fija el aura matinal de tu ventana,
fija estaba tu asolada mirada,
fija en llanto por mi espera,
fija amando a quien te queda.

Perder Lo Que Tenía De Ti

Permití que se asomara
entre sueños y caricias,
tan cerca y bella tu cara,
tan tuyas esas malicias,
lo dejé en tus manos todo
me percaté del tiempo poco,
arrebataste con tu modo
hasta la sombra que me tocó;
yo te perdía más al despertar,
aunque nada percibía del día nuevo
que entre la ventana empezó a llegar;
al fin el astro pronto se elevó:
tu mejor intentó aún lo puedo recordar,
fuiste mía hasta que el sol te relevó.

martes, 7 de enero de 2014

Intensión Del Espejo

Detrás de cada espejo,
sólo nos queda el placer
de querer vernos
como deseamos,
con quien nos apasionamos,
donde el alma nos seduce
y para distraernos
del miedo a la realidad.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Pláticas De Espera

Y si te vuelvo a ver, tras la larga espera de dejarnos de conocer,
quizá haya algo de mí que aún puedas querer...

martes, 10 de diciembre de 2013

Amor (10)

Ese momento cuando todo el mundo
sabe que responderte a los ojos,
ese instante donde cualquiera
interpreta un guión de caricias
con un beso de punto final,
justo ahí,
yo permanezco
sin nada sensato que contestarte,
nada que no sea
un poema postergado y acumulado,
de los que puede que nunca
hayas leído o quieras leer;
aún así,
esto para mí es Amor
y ojalá lo llegara a ser para ti.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Aviso

Es un permiso
concedido y omiso,
el más bello descuido
que se haya pedido,
un miedo que se quiso
fuera de mi improviso
para dar por ido
un cortejo apenas vivido,
la prisa sin aviso
acaba cuando deslizo
de arriba hacia el piso,
la boca a tendido
donde te resulte prohibido
otro amante menos merecido.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Amorío De Primera Plana

Editorial redactada a versos y besos,
doblada por la mitad de espacio
que asoma entre líneas de renglón abierto,
son preguntas desordenadas
que persiguen la desnudez de tus dedos,
cuanto más se lee menos se entiende
que de aparecer tu boca al borde de mi cuerpo,
sólo advertiría que amarme pretendes,
que en la primera página de lo que somos,
sólo somos dos almas de papel
puestas juntas, recitando el guión,
de querernos conocer sin márgenes
ni publicidad de buscar pertenecernos.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Deep Black

Para la única SOLEDAD capaz de ASOLAR mi vida...

De profundo negro azabache, el azufre que cubre su cima, el encaje que no deja desnuda su piel de nieve febril, y el evidenciado corazón que dirige su parecer.

Combustión de sobra para quien participa con otro que no fuera su nombre. Deep Black en honor al sabor de arena volcánica que la memoria le disuelve al verla mentalmente. Él trabajador de finanzas, ella la mejor amante de su lista. Aquella lista que tachados conserva nombres y apenas los rostros de irreconocibles rasgos menores. Sobresale ella, que por ser primera luna del primer verso de su corazón, se quedó primera aunque de verdad poco recordara de la que fuera su novia en vez primera.


...

Sangre derrama el broche de su cuello, del botón más alto a la orilla de la cama, inútil carmesí líquido endureciéndose por la gravedad que hiciera más espeso el conglomerado vino tinto de tanta ropa apenas seca. Ella conversa despacio, él le tiende la mano, se fijan intensos los ojos e intuye bien ella que no saldrá viva, mientras suspira el alivio de la tortura ya inerte de cuerpo, luego inerte de sentir y decidir. Él avanza con la mano suelta tras el cuello de la muchacha y la empuñadura de la daga infiltrándose hasta el borde de la manga.

Es noticia sin impacto, de gusto cansado, el típico banquero de corbata que se anota dispuesto al servicio al cliente del otro día, pretendiendo ser villano de su amor sin medida, el cuerpo destensado y el bullicio afamando, que mató por placer antes de que la traición de una castaña mujer, le llegara a su orgullo, los celos probar y beber.

La familia de ella entró esta vez en la vida de él. Deep Black tenía las manos manchadas de sangre, el celular en el piso y a su espalda, los ojos acariciados de espanto y alegría, por saber que le reconocía quienes pudieron ser su familia política. Las palabras en el ambiente no estaban claras, ni siquiera los pasos hacia la patrulla estaban claros, los gritos de las que él quiso considerar por una vida cuñadas, sabía que se alimentaban más de desprecio por ellas mismas que por él, el hecho de que ellas le dieran las pistas para llegar a darle una visita a la castaña sombra de su hermana, ahora víctima, les hacía cómplices sin desearlo ni serlo siquiera.

Pero Deep Black era el único que conocía la realidad detrás del destajo justiciero al que le denominaban todos los medios de comunicación como "crimen". La voluntad de abrazar los barrotes de una celda tras un femicidio, no fue al principio tan aceptada, y ahora la única persona con capacidad de explicar tan singular situación estaría unos 2.5 metros bajo tierra. Porque las causas de acabar con una vida humana casi siempre son venganza pero lo único que tenía el planeta de este teatro bullicioso con letras amarillistas, era a un banquero arquitecto de una obra sanguinaria; pruebas como la llamada hecha por el mismo Deep Black al terminar el crimen, la daga que ornamentaba la casa de la víctima, y un hermoso y níveo cadáver que perdía su belleza con cada milésima de segundo que le coqueteaba al reloj de cualquiera.

La catarsis del juzgado fue no poder sacarle con las palabras más endulzadas ni con las más soeces una causa o razón que justificara toda la escena, en cambio se encontraron con un banquero y poeta, con palabras más o menos rebuscadas, de corbata gris perlada, bufanda lapislázuli perfumada con algo caro, zapatos negros impecablemente lustrados, camisa conrintísima y aquellos pantalones color luto, que recitaba su culpabilidad sin dar motivos o mostrar consecuencias psicológicas fuera del tribunal cuando llevaba su saco del mismo tono que su pantalón, haciéndolo un espectro de pesadillas para la familia de quien le inspiró ese pseudónimo.


...

Para aquel atardecer pintado palorosa, el recibimiento en la habitación donde Deep Black fue invitado por la mujer que tenía especial intensidad en su alma, constaba de un leve sofocamiento, ni siquiera parecía tan espaciosa desde afuera donde solo se apreciaba la espejeada ventana tintada del color del cielo. Las cortinas se corrían de delgadas a anchas entre los aterciopelados dedos de la chica. Un discreto perfume de mujer recorría cada pared como aconsejando comodidad y sugiriendo que era éste el dormitorio principal. A partir del momento en que la Castaña se relajó, sobre la cama con su nuevo look de lisos y febriles cabellos azabaches rodeándole discretamente la espalda, Deep Black supo que era una invitación a quedarse como si ella fuera la que estuviera esperando ese momento de su vida.

Se quedaba a oscuras y en silencio el techo de la alcoba, permanecía sutil el ingrato clima de su desnudez, la Castaña de lisos negros recostada en el pecho de Deep Black aún gastaba su aliento en perfumar de suspiros el gozo de permanecer tan juntos, uno con otro. Pero debía poner fin al llanto que le acontecía en los cimientos de su alma, ella hace mucho que cargaba con una realidad ajena de sí. Conocía el fin de la tortura porque era un camino empedrado con intenso final carnal, y allí, cuando el éter de su encaje se enredaba de nuevo sobre el marfil tibio de su piel, rogó ser escuchada y lo fue. Deep Black conservó cada palabra en silencio, como almacenando agua en un vaso, sabiendo que cuando ya no hubiera más agua para llenarlo, sería él quien tomaría la responsabilidad de acabar con sufrimientos que le perseguían a él, así como a su amada de volcánicos retazos sobre vainilla.

Así se entregó ella al altar de su casa, sin saber que era sacrificio, y él la tomó como quiso siempre, pero sin esperar más que el gusto de vivir su vida tal y como la conocía hasta ese momento. Ella murió sola, porque no quería engendrar a quien no reconocería su lado paterno, él murió solo, en la celda, pero de vejez por callarlo todo. Se contentaban en su lecho de muerte, porque esperaban ansiosos que la vida que conocían, les consideraría para la próxima, una casa estilo canadiense, compartiéndose el tiempo que tanto desperdiciaron en esta, sus hijos esta vez serían fruto del amor entre los dos y gastarían cada alba para ser más pareja que lo que fingieron carnalmente en el primer intento.


...

El único secreto que no se compartió en el destino de estos dos amantes sin fortuna, fue que Deep Black no se suicidó inmediatamente después de ejecutar a la Castaña de hebras oscuras. El consentimiento que le hizo ella a su asesino amante no concuerda con hacerlo vivir hasta su senectud. Algunos creen que Deep Black recobró algo de cordura tras ver a su amada tendida sin pulso entre la claustrofóbica alcoba, otros creen que, al contrario, Deep Black por ser algunos años menor en edad que la Castaña, deseaba ser mayor al momento de su muerte para agradar en su otra vida, con sorpresa, a su idílica mujer; esas razones ya no tendrán importancia entonces.

Delirios Para Mi Corazón Cansado

Caramelo de terror al escapar
a tientas sobre la noche
del arcoiris de tu vista,
a espaldas se queda la lluvia
y el canto del aire sobre tu rostro,
ahora somos incapaces
de amarnos sin dañarnos.

Somos azúcar de verano
dormida a la sombra de un beso,
una sola bengala
encendida sin prisa ni placer,
solos e inertes,
una playa en ocaso
rendida al furtivo encuentro
de dos cuerpos corruptos
al pulso de sus latidos.

Por ello
profundos intentos
de irnos sin querer hacerlo,
nos hacen pareja
de demencia sin nombre.

Me Invitó Ella

Con ella quedarme: sensible a la noche,
discreto a su compañía, para con ella estar a solas,
reposando la armonía de su voz con el tacto de su perfume
y por ella quedarme más tiempo del que debía, en ella quedarme.

Te Quedarás Aquí

Te quedarás en mí,
recordando que, si aún me quedaras aquí,
dividida entre la sed de mi piel
y un viento seco de verano
bañando tu sombra de pétalos de cerezo,
aún aquí permaneces...
entonces me quedara un poco de ti,
un poco más de lo que tengo
por misericordia de quedarme esperando,
un poco más de lo que quedó realmente
soñando la boca del fluido amor
que descendía por tus palabras,
si de verdad algo así me quedara
y no fuera secreto robarle
ese intento de ilusión a la almohada:
en la nada me quedarías tú,
con la sonrisa en mi mejilla,
susurrando silencios entre abrazos;
pero me quedarás tú sin amor,
arrebatada del pecho, todo aliento
y ausente de esto
que pedía sentir,
aprendiendo que nos quedaba
sólo mentir.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Sin Título

Seguro hablamos menos,
no quedan rastros de celos
o añicos de llanto en tus cabellos,
pero preguntarás por mis besos enteros.

Si pensé en quererte,
todavía no es tan tarde,
para darme tus motivos
para tratar de desilusionarme.

Yo los comprendo,
me los guardo y me los quedo,
los llevo, los leo y retengo
porque aún con ellos yo te creo.

Es que en el mejor intento que di
por hacerte sentir lo que sentí,
te compartí lo que aprendí
y confiado a tu engañó, amor te pedí.

Razonando Amor

Para Amairani, un suspiro de inspiración, que se queda con los mejores detalles de mí...

Son de vidrio y clamor,
la exasperación cristalina
que pocos se atreven a vivir
y otros retienen con filo en mano.

Al prender de lo alto cada expectativa
que entre amantes florece suave,
con el tiempo deja huella
y huele a una primavera.

Así, donde todos fallan,
con vivaz insomnio caminan
mis palabras a tu sol de madrugada,
que te encuentra suspirando por mí.

Donde se hallan febriles miradas
dispersando el novilunio de la noche,
quedamos tú y yo sin distancia
rompiendo el gusto de razonar el amor.

Un vibrante disfraz en la lectura
se roba el ansia de tu pasado,
como niebla atravesada por luciérnagas,
como mi voz queriendo nombrarte.

Has de buscar lo que no te conviene
en un gustoso abrazo de luna,
porque para tener cariño en tu vida
deberás pedir merecer lo que tienes.

Todos quieren pretender pasión
en ojos ajenos a su corazón,
pero solamente tú tienes de sobra lo que falta
para quedarte con la mejor parte de alguien.

Escoge de entre el mundo
la caricia que prefieras de mí,
porque mientras más lo pienses
podrías dejar ir el olvido conmigo.

Tras el ángel de inspiración
que se queda con los motivos insatisfechos
de hacerme autor de tu felicidad,
podría exigirte el ansia de compartir un beso y ya...

lunes, 28 de octubre de 2013

Se Busca Mujer De Invierno

Se necesita mujer de invierno
que sepa amar y le guste caminar,
mujer indispensable para abrazar
cuando el termómetro llegue a bajar.

Se necesita mujer de invierno
sin experiencia en lavar o planchar
porque prefiero certeza en poderme alegrar
con aprender juntos al tiempo matar.

Se busca mujer de invierno
de las que si se llegan a enojar
no se decidan por mi voz ignorar,
deseando antes, los problemas hablar.

Se busca mujer de invierno
con indispensable sabor al besar,
con fidelidad disponible a entregar,
solícita soltera que se deje apasionar.

Se necesita mujer de invierno,
que sin mi corazón curar
se digne al menos a poder avisar,
que nuestra relación no podrá más durar.

Se necesita mujer de invierno
y cualquier interesada en mi vida trabajar,
no apure su alma mi amor encontrar,
sepa que la entrevista de improvisto se va a dar.

Y se busca mujer de invierno
para este caballero que exige un sólo requisito:
capacidad de hacer durante un verano fortuito
la maravilla de invierno que siempre necesito.

lunes, 21 de octubre de 2013

Para Tu Escritor Favorito

Puedes alejarte del amor, esconderte del sol,
incluso caminar buscando el ocaso,
cambiar los papeles del teatro que vives,
correr tras la calma de una tormenta,
cambiar tu nombre y hacer de tu vida un muro
que te lleve alto, que te mantenga a salvo.

Podrías dar un salto a tu existencia,
ver de pronto un nuevo día sin mí,
ver de pronto lo que de verdad debías sentir.

Podrás hasta la noche dejar caer
sin dolor de mi ausente boca,
sin sabor a pensarme un poco,
hasta podrías hablar sin mencionarme
cuando la fiesta de tu soltería más te embriague,
llorarías el gusto de ser tú
olvidando este mar de poesía sobre ti.

Entonces yo no te sería conocido,
para ti lo irreconocible sería bueno,
para ti el mundo funcionaría mejor,
mientras de veras mentirías
al verme, al negarte tú sola
que de mí no queda rastro...

Pues tú no volverías por estas palabras,
ya que te escapaste dejando
sólo una llama de caprichos...

Una venda de castigo para tu escritor favorito.

domingo, 20 de octubre de 2013

Póstumos

Hoy...
como el resto de tus días...
puedes permanecer amando a quien quieres
pero no al que te mereces,
no es él lo que yo podía llegar a ser
y seguro no es recíproco lo que te espera
desde que no estoy en tu almohada...

No hablas,
apenas sabes callar,
te atreves a escapar y aún con todo:
no aprendiste que a mi lado
te debías de quedar...

Hoy...
por la noche de tus huellas...
te pareces menos
a la mujer que yo solía conquistar,
cada vez eres más ajena
de los besos que aquella me hizo inventar...

Con el tiempo,
dudaste al soñar,
te dejaste caer
y es a mí, a quién dejaste de buscar,
el único amigo que se quedaba a tu espera,
el fiel acompañante
que a tu piel enseñó lo que era calor,
sin siquiera haber sol...

martes, 15 de octubre de 2013

Y Algo De Ti Atrapa

Siempre hay algo en alguien
que impacienta el caudal
y desborda la pasión de un río.

Cambia el curso de la historia,
la dobla en dos ¡y en cuatro!
la tergiversa y la hace una sola.

Esa faceta de irreconocible amor
que envuelve los colores del perfume,
los deteriora o... los colecciona.

Ese algo, es un alimento del alma,
se diluye en las venas del espectador
y lo hace partícipe de caricias.

Tú, por ejemplo, ¿dónde empiezas?
me confunde tu belleza limpia
de dolor en el corazón y en esa boca.

Precipitas, mujer, el deseo de besarte
con esa mirada tan ajena,
me gustas y ojalá te gustara yo también.

Entonces el valor de dictarte mi ser
se reduce a quererte sin querer,
debe ser porque algo de ti siempre me atrapa.

Y algo de ti, permanece aquí,
en el pecho sin saber que decir,
porque tienes novio o porque no me quieres a mí...

sábado, 12 de octubre de 2013

Sin Título

La diferencia entonces, ahora, es invisible,
entre amarte fácil o simplemente no hacerlo,
porque la respuesta será la misma,
entre tu sombra y mi pecho
el dolor asoma con igual rapidez,
con igual llanto.

Entre amarte fácil o sólo amarte,
me parece un capricho,
un ruego sin ecos de misericordia,
que se arrastra escribiendo tu nombre
por toda mi piel...

Que si no fuera difícil que un dios te trajera,
que si no fuera tan diferente hoy de mañana,
que si no fueras tan ciega para no verme,
o, que si no me sintiera tuyo todavía,
aún serías infeliz de tenerme... me cuentan.

Pues toda mi fe,
está corrompida de promesas blancas,
leves al tiempo y suaves a la distancia,
porque no hay peor vacío
que el de esta boca sin palabra
rendida por amarme...
muerta de sed aún tu mirada.

Y es todo mentira,
siendo cuerpo tu ausencia,
siendo yo tu desvelo
en la luna de tus recuerdos,
si aún siguiera siendo el mejor de tus miedos.

Desventura y ceniza
del montón de compartidos momentos,
somos hielo sin agua,
un manantial de espejos sordos de caricias.

Así portas un arma,
entre esos tus dedos,
cada flor de cálidos deseos
que no se revuelven entre mis cabellos...
ya prefieren mi olvido,
me prefieren más lejos,
con menos voz y abrazos más sinceros.

Prefieres darme pretextos,
de esos sin nombre,
mayúsculas al principio;
indiscretos tus gritos
que me piden regreso en sollozos...

domingo, 6 de octubre de 2013

De Mis Ojos A Tus Fotos...

Desde que ya no aparezco en tus fotos,
siento lejanos tus latidos,
sin fuerza tus manos,
sin amor tus ojos.

Cuando ya no me veo en tus fotos,
siento en retazos el alma,
siento recuerdos vanos
y esa boca sin besos.

Cada vez que te busco en mis fotos,
me queda un silencio sembrado,
un inútil eco en mis manos
que no te reencontraron.

Si de paso me hallara en tus fotos,
si conservas alguna de ellas,
¿sería más grande tu pena
o sería sólo pedazos?

...

Al no vernos juntos de nuevo
de seguro me olvidas más luego,
de repente me sientes un tanto cercano,
y te encanta reprimirme en la cámara de tus ojos.

Quizá sea sólo un daño,
no sé si tengamos claro amarnos,
tal vez bailen de pronto en tus manos
las veces que las fotos pasaron del tacto a los ojos.

Y de pronto querrás odiarme,
te regalaría un beso sin esconderlo,
dejaría mi ausencia para ese entonces
y me atraparías en la fotografía de tus bellos ojos.

Nada sería ti
aunque poco aprendieras de mí,
pero si de pronto hoy vieras mi foto,
¿soñarías con quedarte de nuevo en mis ojos?