viernes, 24 de septiembre de 2021

Curas inmediatas que fueron recetadas por amigos (no por médicos)

I

"Vamos por un helado",
me decía,
yo me viciaba entre azúcares blandas,
pero lloraba con necedad.

"Llevame a un motel y se te olvida",
sugería con apasionado eufemismo,
yo me venía,
pero nada hablaba después.

"Solo un par de litros o una oferta",
así de fácil me convencían,
yo me emborrachaba,
pero estaba siempre irreconocible de mí.

II

Confieso que a la memoria nada la supera,
todos tragamos la sal de recuerdos malhabidos,
malqueridos y malditos por inoportunos.

No es posible siempre superar la realidad
con el silencio, los amigos y las recetas,
al son de música triste,
con sexo casual, caminatas largas y ficción,
ni con helado, polvos, tachas y guaros
la vida se traga sin masticar amargo...

Dejé de creer en los recursos bíblicos
y, hasta escucharme gritar, la soledad me dejó,
pero estoy dispuesto a otras curas probar,
hora tras hora, sabiendo que de nada servirán.

Inflexión

Y fue en ese punto
que entendí a quienes fueron mis parejas,
yo no me he querido
como me llegaron a querer a mí...

jueves, 23 de septiembre de 2021

Las nubes diferentes

Para Isamar

Si acaso te até muy fuerte
al sino de mis abrazos de trinchera,
fue por fe,
por pasión desbordada
y por el regalo que fue vivirte.

A oscuras o a poca luz
el pálpito sincronizado
se nos acurrucaba del labio al pecho,
y nunca te negaste
ni te dormiste tristeando.

Las fechas en las ciudades más ajenas
no te resultaban interesantes,
aquellas caminatas por las playas febriles
tampoco te importaron demasiado,
lo que querías era que lloviera a donde fuéramos,
que lloviera un jarabe de inmensidad...
te empecinabas siempre, hasta el cansancio,
en ver todo el mar en tus ojitos
aún cuando estábamos tan arriba
o aún cuando estábamos tan inmersos nadando.

El tejido derramado de tu voz,
las penumbras divertidas,
los licores en tus besos,
la arrogancia de sentirte feliz,
todos tus adornos para la calma
y todas tus almohadas para tu locura,
todo lo fui para ti,
te lo di
o te lo dejé.

A las fiestas de tu cabello y tu desnudez
nada les faltó ni les sobró
y cuando contaste los años sin mí
tampoco falta te hice realmente.

Entre estaciones, solsticios y equinoccios
las dimensiones del tiempo
parecen estrecharse como nunca antes...
porque cuando hayas decidido recordarme
lo habrás hecho franca
y por poemas destintados,
lágrimas secas,
manías malqueridas,
texturas casi muertas,
nervios antes del desayuno,
café a deshoras,
temas para aburrir,
programas de TV,
las frases más empolvadas
o los lienzos que susurran una profana proximidad
de mi manera cálida de mentir...
seguro que tú lo recordarás mejor...

Y más diferente te parecerá el negro océano,
así de diferentes las palabras en llamadas a larga distancia,
diferentes las veces que decidas tomar un taxi,
las ocasiones en que te pierdas bebiendo sin contar los tragos
y todas las fuerzas que te vuelvan al cuerpo
cuando halles nuevas estrellas
para contar desde una ventana de hotel...
porque así mismo
tú y yo nos vamos a querer tan diferente,
pero esto ya lo sabías antes que yo, ¿verdad?...
es que tan iguales como diferentes son las nubes
desde que nacen hasta que se mueven
este amor nos parecerá siempre una nube
aún si nos llegásemos a reencontrar...
solo dime, ¿de qué color la piensas pintar?

domingo, 12 de septiembre de 2021

Vorágine

Vos siempre querés amor...

Ya lo has probado,
lo has tenido,
te lo has robado,
lo has sentido,
te lo has untado,
pero, al final,
lo has dejado y ya.

Ya antes me lo habías preguntado
y te acordás,
sé que te acordás mejor que yo.

Soñás amor,
jugás al amor,
tragás amor,
mencionás al amor,
reclamás amor...

Ya olvidaste cuando interpretaste al amor,
se te olvidó la línea antes de los créditos
cuando por amor suplicabas en mayúsculas.

Pero, la situación es la misma,
vos siempre queriendo más de todo.

Te bebés el amor shot tras shot,
no sabés hacerlo de otra forma.
Una vez así, en plena intoxicación,
vi como casi te ahogabas de amor,
¿tampoco recordás eso?

A vos no te basta cuando lo tenés...

Insaciable sos,
porque, aunque lo transpirás,
aunque le has temido,
aunque lo salivás,
aunque le has gemido,
aunque lo llorás
y lo has perseguido,
se te sigue escapando.

Mejor decime, ¿qué se siente hacer de todo
y no ser amor,
que se te apague cada fuego,
que se te niegue de madrugada,
que no te lleve siquiera una flor,
que te cuelgue cada llamada?

Los dos sabemos que no te van a llamar "amor",
porque lo tuviste ya...
y le abriste la jaula para dejarlo volar.

Saludo para citas improvisadas a media mañana

¡Ay, compañía de mi vida,
alegría de mis ojos!
¿Cómo están esos latidos?

Si me invitaste a esta huida
y no traes manecillas para otros...

¿Acaso hay novedades o descuidos?

martes, 7 de septiembre de 2021

La suerte

Ver el hielo derretirse en la herida,
me recuerda tus conversaciones antes de la despedida.

Aquellos callejones de saliva
con sus aceras sangrando lágrimas calientes...
aquellas frases a medias
con gritos entrecortados deprisa...

Las vestiduras rasgándose
al son de la aletargada tormenta.
Todo lo puro e inamovible cediendo como granizo...
Y el llanto... ¡El maldito llanto!

Mismos temas, mismas trampas,
iguales mecanismos de defensa todos
con tal de postergar mi fama de póstumo olvido breve.

Y al venderle el sueño a los ratones de tu mente,
al jugar los dados como solo vos sabés,
al entrar el aire entre esas ventanas sin vidrio...
Solo quedo como la suerte... tu suerte...
Una malquerida suerte compartiendo hambre en tu casa.

viernes, 3 de septiembre de 2021

Perforación

De algunos tercos sueños he saltado
al surco de tus manos,
al juego de tu voz,
ya sin miedo.

Vimos pronta salida en la ceguera de los árboles,
cual profetas del daño que nos haríamos.

Ahora somos la tinta tirada al suelo
sin poro y sin perforación.

Solo tenemos la certeza que acá
pasaremos la noche, el día y la vida siguiente. 

Luz para amanecer

 Para Jessie


Otras veces pensé no tener la calma
o el carácter
o las palabras
para afrontar tales consecuencias.

Ponerle vela supe a otros barcos,
pero al tuyo no.

Cuando al fin te vi partir
me pareció el espectáculo más hermoso de mi historia,
era aquello un funeral vikingo sobre las aguas
mientras me negaba un solo parpadeo.

¡Mentí!
Y no hay peor mentira que esta.

Debí retenerte un poco más,
hacer agónica y algo trágica la partida,
dibujar más huellas en la arena de tu espalda,
quererte con más coraje,
besar tu pelo
o arrastrarme como animal moribundo.
Así como uno quiere la vida al calor de las hogueras.

Sin hogar para el llanto,
sin formas para el grito,
sin jardines para la culpa,
me quedé tibio mucho rato.

Los soles trazaron las mismas curvas en el techo
y yo continuaba callado y estúpido de mis decisiones,
como de mis intenciones.

Al reconocerme un retorcido ser
que ha sobrevivido a las estaciones sin daños exteriores,
pero herido por dentro,
me vuelvo al mismo lago,
y a tu recuerdo.

¡Qué iluso fui
queriendo hallarle calor a los relojes!

Entendí que mi consuelo no estuvo en tu silencio,
lo hallaba en tu piel sensible,
en tu música de la mañana
y en la rutina de la que tantas veces renegué como niño caprichoso.

Ahora esa paz asoma en el firmamento
y no es el sol;
debe ser el momento de bautizar esta luz lista para amanecer,
quizá con tu nombre
o el de tu madre,
quizá Catleya...
si lo mereciera, quizá Catleya...