Introducción

El poeta que bebe café sabe bien
que el único mejor aroma
entre la tinta y la taza
es el perfume de su amante.

-Rodrigo Villalobos F.

jueves, 9 de diciembre de 2021

De llegar tarde como forma de vida

Siempre que llego a la ventana
ya no hay fuegos artificiales ni estrellas sin nube.

Yo cada que alcanzo la puerta
sé que ha acabado el licor en otras gargantas.

La rutina me ha empujado
a dejar de esperar las fechas importantes.

No hay navidades ni cumpleaños
en los que oportuno resista la cita,
el festejo desmesurado
o comparta la algarabía de la puntualidad.

Es todo esto lo más parecido
a vivirme en el libertinaje pretencioso
a la que nos arroja la sociedad.

Mi infancia fotografiada desde mi cabeza
siempre resulta agredida
por la tormenta de mis alegrías efímeras.

Y es todo así,
todo tardío,
sin prisa
y presuntamente feliz...

Sé entenderme a solas,
como una telaraña alojada en la esquina
de los cuadros de memoria mal contada,
casi borrosa,
queriendo hacer fiesta
donde solo hay cenas sin vela
y sin luz
y sin vos detrás/delante/debajo de mí.

Porque sí,
otra vez llegué tarde, perdón...

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